martes, 16 de julio de 2013
Di patataaaa
Las fotografías nos recuerdan lo que un día fuimos, son un testigo mudo de lo que acontecía en un momento determinado, en un instante fugaz, en el que una sonrisa o una cara malhumorada pueden cambiar la percepción del pasado.
No nos engañemos. La percepción no cabe en un papel.Y las fotografías no son más que papel.
- ¿ Mate o brillo? -preguntaban no hace tantos años en la tienda de fotos cuando ibas a revelar tu carrete kodak.
Yo siempre elegía brillo.
A pesar de ello, tengo que puntualizar que para mí, como para la mayoría de la gente, (creo suponer), son más que un papel, son un papel acompañado de una historia.
Y las historias, las cuente quien las cuente y las escuche quien las escuche...son lo que nos hacen reales.
Claro que ahora algo ha cambiado, en la actualidad, de no ser que alguien nos quiera gastar la típica "putada" es muy difícil salir horrorosamente mal en una foto, puedes salir como eres, eso si, pero horrorosamente mal, como ocurría en muchas ocasiones con tu carrete kodak...eso es más difícil.
Porque si hace falta se repite la foto 20 veces hasta que todos los miembros salgan "potables" y con darle al botoncito que tiene un cubo de basura dibujado, hala! adiós foto y adiós historia!
Antes, tenias que esperar, en el mejor de los casos 1h hasta que podías visualizar las imágenes que un día contarían tu historia....y horror!!! las fotos ya estaban ahí, tamaño 10 x 15 brillo, tal como habías solicitado, ¿cómo ibas a prever tu que en el preciso momento en que han apretado el botón, tu tuvieses los ojos a mitad de abrir o de un maravilloso rojo pasión? y así se te quedaban, para la historia....,
Ahora podemos elegir, y como no somos tontos, elegimos la historia que queremos que cuente nuestra foto....así las fotos de perfil de Facebook y de whatsapp cuentan lo mejor de nosotros mismos, tanto es así, que a veces nos cuesta reconocer a nuestro vecino.
Pero hemos perdido algo importante...la sorpresa, yo siempre llegaba a casa con el sobre de fotos recién reveladas y encontraba alguna foto que me sorprendía, unas veces, porque me encantaba la historia que contaba y otras porque no tenia ni idea de que una determinada foto existiera....buf, de esta no me acordaba..., el factor sorpresa ha desaparecido por completo....en cuanto alguien dispara la foto, lo que sigue al segundo después es: A verrrr!!! y de no ser que esto tenga lugar durante una noche de fiesta....y se te escape más de una, tu retina ya ha guardado la imagen en su memoria.
De lo único que nos podemos sorprender es de haber hecho trescientas cuarenta y cinco fotos en 2 horas.
¿El porque de esta reflexión?? no pretendo defender o criticar el desarrollo y la evolución de las nuevas tecnologías....
Tengo en frente de mi, un tablón de corcho, llenito de instantes fugaces de mi vida, que cuentan una historia, la mía. Y mirando, mirando, se me ha ocurrido que nuestra historia puede ser todo lo bonita que queramos que sea, las fotos, están ahí para recordárnoslo.
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